Hoy quiero compartirte la historia de Laura.
Laura llegó a consulta agotada.
No físicamente solamente…
agotada por dentro.
Vivía en modo supervivencia.
Su mente no descansaba.
Su cuerpo estaba siempre en tensión.
Dormía, pero no descansaba.
Me dijo una frase que nunca olvidé:
“Siento que no estoy viviendo, solo sobreviviendo.”
Y eso le pasa a muchas personas después de meses o años de ansiedad y trauma.
El cuerpo aprende a estar en alerta.
Pero en las sesiones descubrimos algo clave:
Su mente seguía reaccionando a heridas del pasado como si siguieran ocurriendo hoy.
Trabajamos con hipnosis para enseñarle a su subconsciente que el peligro ya había pasado.
Semanas después me escribió:
“Por primera vez he salido a caminar y he sentido paz.”
Eso es sanar.
No es no sentir nunca miedo.
Es volver a sentir que la vida te pertenece.
¿En qué área de tu vida sientes que has estado sobreviviendo en lugar de viviendo?
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