La transición no se puede vivir yendo hacia adelante y la mente en el pasado. No puedes caminar hacia lo nuevo de Dios si sigues mirando lo que ya quedó atrás.
A veces no miramos atrás porque queremos volver, sino porque extrañamos, dudamos o tenemos miedo de soltar. Pero cada vez que miras atrás, te distraes de lo que Dios está haciendo ahora.
Dios no te mueve por accidente. Si te pidió avanzar, es porque el próximo paso necesita tu enfoque completo.
No se trata de hacerlo perfecto, se trata de no rendirse ni retroceder. El pasado ya enseñó lo que tenía que enseñar. Ahora toca seguir.
Pregunta: ¿Qué cosa del pasado me está quitando enfoque en esta transición?
Declara: “Dios, decido avanzar. Suelto el pasado y fijo mis ojos en lo que Tú estás haciendo hoy.”
#PraisePrayMove #Transición #RetoSelah