Cuando un padre da el primer paso, el linaje empieza a respirar.
Si estás leyendo esto, no es casualidad.Has llegado a un espacio donde no se te va a exigir más de lo que puedes sostener, pero sí se te va a invitar a estar presente de verdad.
Este no es un curso más. Es el inicio de un camino que muchos padres no se atreven a recorrer: mirarse por dentro para no seguir reaccionando desde el pasado delante de sus hijos.
Esto es lo que toca ahora (sin prisa, pero con intención):
3️⃣ Aprende a observarte antes de reaccionar.Porque cuando tú cambias una respuesta, tus hijos reciben algo distinto.Y eso ya es sanar el linaje.
Para que te acompañes bien desde el principio, pregúntate:
- ¿Desde dónde suelo reaccionar cuando estoy cansado, frustrado o desbordado?
- ¿Qué versión de mí están viendo hoy mis hijos cuando algo no sale como espero?
- ¿Qué cambiaría si empezara a responder con más presencia y menos impulso?
No tienes que responder ahora.Solo empezar a mirarlo.
👇 Gesto de pertenencia (si te nace)
Este espacio no se camina solo.
Si te apetece, preséntate más abajo:
- cuéntanos quién eres y qué te ha traído hasta aquí.
- En la encuesta de abajo dinos quien eres.
No para exponerte.Para recordarte que aquí no caminas solo.
Nos vemos dentro.Este es el primer paso.
"Cuando el padre sana, el linaje respira."
-Izurriaga-