El quinto nivel del bullying es el aislamiento emocional.
No es solo estar solo. Es sentir que aunque estés rodeado de gente… nadie te entiende. Ya no cuentas lo que te pasa. Ya no explicas cómo te sientes. Ya no pides ayuda. Porque piensas: “¿Para qué?” Sientes que nadie lo va a entender. O peor… que nadie va a hacer nada. Y ahí es donde muchas personas empiezan a apagarse por dentro. A mí me pasó. Dejé de contar lo que sentía. No porque no lo tuviera. Sino porque no veía sentido en decirlo. Hasta que entendí algo importante: Callarte no te protege. Solo alarga lo que duele. Por eso hablamos de esto. Porque hay muchos jóvenes que están en silencio ahora mismo. Y no porque estén bien. Sino porque no saben cómo hablar. Si tú estás ahí… esto también es para ti. Aquí empezamos a poner palabras donde antes solo había silencio. ¿Qué te parece? Te leemos