He estado dudando bastante antes de escribir esta reseña porque, siendo sincero, mi experiencia personal durante el proceso no ha sido fácil. He tenido mala suerte en varios momentos y eso ha hecho que, a nivel emocional, el proceso se me hiciera cuesta arriba.
Pero también creo que hay que ser justo y objetivo: la mala suerte ha sido circunstancial y no refleja el trabajo que hacen.
El nivel de profesionalidad es brutal. El coche ha llegado impecable y la revisión que le han hecho ha sido una auténtica pasada. Se nota que cuidan cada detalle y que no trabajan de cualquier manera.
Mención especial a Vicent. Más allá del trabajo, ha estado ahí en todo momento. Comunicación constante, claridad, disponibilidad prácticamente 24 horas… y eso, en un proceso así, marca muchísimo la diferencia. De hecho, después de todo, casi lo considero un amigo.
Si tengo que valorar el servicio de importación en sí, es de 10. A veces las cosas se tuercen por factores externos, pero cuando detrás hay un equipo que responde y da la cara en todo momento, eso es lo que realmente importa.
Gracias por todo 🙌