Mucho antes de ganar mi primer millón, lo único que tenía era el sueño de llegar a ganar millones... Y durante esos años, ese sueño muchas veces se sentía tan, tan lejano... como si solo pudiera alcanzarlo en otra vida. Entonces, de la nada, tuve una revelación que me ayudó a seguir adelante y a llegar mucho más rápido de lo que jamás imaginé. En aquel momento no tenía millones. No tenía los conocimientos, las habilidades, los recursos ni los contactos para ganar millones. Pero sí tenía un pensamiento que mantenía vivo ese sueño... "Puede que ahora mismo no tenga todo lo que necesito para ganar un millón de dólares, pero sí tengo todo lo que necesito para dar el siguiente paso hacia ese millón." Ese pensamiento hizo que dejara de obsesionarme con lo que no tenía y empezara a centrarme en lo que sí tenía para dar el siguiente paso. Simplemente me repetía: "Tengo todo lo que necesito, ahora mismo, para dar el siguiente paso, ahora mismo." Y lo hice. Me llevó dos años ganar mis primeros 24 centavos. Después di el siguiente paso hasta llegar a los 1.000 dólares. Luego a los 100.000. Voy firma al primer millón. Empecé sin nada, pero siempre tuve todo lo necesario para dar el siguiente paso. Y sin importar dónde estés ahora mismo, en qué país vivas, cuánto dinero tengas o dejes de tener, o cuántas habilidades, recursos, contactos u oportunidades creas que te faltan... Sigues teniendo todo lo que necesitas para dar tu siguiente paso. Porque eso es lo único que el camino te exige. No conocer todo el recorrido. No tener todas las respuestas. No tenerlo todo resuelto. Solo dar el siguiente paso hoy. Luego otro mañana. Y otro al día siguiente. Y llegará un momento en el que mirarás hacia atrás y te darás cuenta de que cada uno de esos pequeños pasos te llevó exactamente hasta aquello con lo que un día soñabas. Sé que muchos de ustedes están construyendo su camino hacia algo más grande. Espero que esta idea les sirva para seguir avanzando en su propio viaje. Betty Romerito