A veces mantenemos vínculos por costumbre, pero la forma más sencilla de saber si una relación merece tu energía es evaluar el "post-encuentro".
Es simple: si al despedirte te sientes con vitalidad, alegre y con ganas de más, vas por buen camino. Pero si lo que sientes es inquietud, pesadez o simplemente un bajón de energía, es momento de replantearse ese espacio.
¿Has tenido estas sensaciones en algunas relaciones?
¿Te resulta difícil distanciarte de las que te sientan mal, o cultivar las que te sientan bien?