El mes de Elul, según la Kabbalah y el calendario judío, es un tiempo que nos invita a detenernos a reflexionar sobre nuestros actos e intenciones en la vida, es la preparación espiritual para el año nuevo judío. Este año, el mes de Elul inicia justo después del eclipse del 12 de agosto. En las redes abundan mensajes que nos llenan de miedo sobre lo que “deberíamos” o “no deberíamos” hacer. Pero desde la Kábbalah hay un sentido más profundo: este no es un tiempo de temor, sino de reflexión y retorno. Es el momento de entrar en casa, volver al corazón, regresar a la esencia divina. En este periodo trabajamos tres pilares: •Teshuvá → el regreso, el retorno a tu verdadera esencia. •Tefilá → la oración y la meditación, la conexión íntima con el alma y con el Creador. •Tzedaká → la caridad, el compartir con los demás, abrir la mano y el corazón. Es un tiempo de reinicio, de mirar hacia dentro, de reconocer los bloqueos y transformarlos en aprendizajes. Un tiempo para hacer los cambios necesarios y preparar el terreno para recibir las bendiciones del nuevo ciclo. 🌿 Te invito a vivir este mes desde la reflexión consciente: •Escucha tu corazón. •Dedica momentos de silencio y oración. •Comparte con quienes lo necesitan. •Permite que tu alma se reconecte con su fuente. Elul es la puerta hacia un nuevo comienzo, vívelo desde la alegría de regresar a casa, sabiendo que Dios, el creador, está atento a escucharte.