ESTO TAMBIÉN PASARÁ
Un rey joven vivía entre extremos:
o se sentía invencible,
o completamente derrotado.
Pidió ayuda a un sabio.
El sabio le entregó un anillo sencillo con una sola frase grabada:
“ESTO TAMBIÉN PASARÁ.”
Cuando el rey lo leía en el éxito, su ego se calmaba.
Cuando lo leía en el dolor, su mente descansaba.
Nada se quedaba para siempre.