Ayer cuando España se proclamó campeona del mundo todos salimos a celebrarlo. Hubo cohetes, petardos, bengalas, gritos de euforia, coches pitando y vacilando haciendo ruidos de explosiones o disparos... Es decir, había muchísimo ruido, como es normal. Lo que os quería contar es que me fui a un bar a tomar algo con mis amigos y vi una cachorrita de unos 4/5 meses de border collie en medio de todo el alboroto. La perrita se veía muy asustada, con ojos de ballena, orejas retraídas, temblando y colita entre las patas. Intentaba huir, pero estaba atada. Su dueño/tutor estaba charlando con otro hombre y reían, o sea no se estaba enterando de nada... La perrita ya no sabía donde meterse. Finalmente vi que se alejaron y se sentaron en el bar de al lado, pero ella seguía en alerta, en huída y muy asustada. Imagínate a un zorrito huyendo despavorido de un disparo, era igual con esas orejitas que tenía. La pena de esto es: - por un lado el tutor ni se enteró o si se dio cuenta pasó de la perrita siguió celebrando - por otro lado probablemente esa perrita haya desarrollado aún mas miedo a ruidos fuertes y probablemente a la calle, provocando así que posiblemente desarrolle un problema de conducta en el futuro. Es decir, unimos: border collie (suelen ser hipersensibles a estímulos), de pocos meses (etapa crítica del desarrollo), mucho ruido con muchos estimulos de golpe y un tutor que no se entera de nada y no le ayuda a gestionar. Es un cóctel molotov Os planteo una reflexión: entiendo que quieras hacer vida con tu perro y que sea un miembro más de tu familia, pero es necesario llevarlo a todos lados contigo? Es lo mismo un lugar PETFRIENDLY que un lugar que verdaderamente respete las necesidades como especie de mi perro? Enserio me dio mucha penita la perrita...