A menudo pensamos que la adicción es solo un problema de sustancias, pero en el fondo, es un desafío de identidad. La sustancia se convierte en una respuesta a quiénes somos y cómo nos
sentimos con nosotros mismos.
Para gestionar no basta con dejar de consumir; hay que entender qué aspectos de nuestra personalidad están alimentando ese ciclo.
Un abrazo a todos