Todos tenemos una.
Esa conversación que sabemos que deberíamos tener...
👉 Con un colaborador que no está dando la talla.
👉 Con un compañero que nos saca de quicio.
👉 Con nuestro jefe.
👉 Con un cliente.
👉 O incluso con alguien de nuestra familia.
La vamos posponiendo porque no encontramos el momento, las palabras o la energía.
Y mientras tanto...
La situación no mejora.
Solo ocupa más espacio en nuestra cabeza.
Así que hoy te propongo algo sencillo:
Completa esta frase:
"La conversación que estoy evitando ahora mismo es con __________ porque __________."
No hace falta dar nombres ni entrar en detalles si no quieres.
Solo ponerle palabras.
A veces el primer paso para resolver algo no es tener la solución.
Es dejar de esconder el problema.
Empiezo yo:
La conversación que estoy evitando ahora mismo es con una persona importante para mí porque no quiero que se sienta atacada y se genere una discusión cuando en realidad lo que quiero proponer algo constructivo.
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