No es que no tengas fuerza de voluntad. Es que tu sistema nervioso está priorizando ahorrar energía.
Por eso muchas veces reaccionas, repites patrones o dices “sí” cuando querías decir “no”.
Pregunta honesta:👉 ¿Cuántas decisiones de hoy han sido elección consciente… y cuántas han sido automático?