Hace 5 días dejé atrás mi casa y la pareja por la que había apostado todo.
No podía llorar.
Estaba bien.
Hasta que esta mañana me derrumbe y no sabía que hacer.
Así que me rendí y en esa rendición volví a sentir su presencia, pude llorar y procesar esas emociones estancadas.
En cada rendición te acercas más a Él.
Te está fortaleciendo.
No temas, El está a tu lado.
Ahora ve a la sección “Classroom” -> Paso 2 y completa el día 5.
Que Dios te bendiga.
Que te rindas ante el Rey.
En cada rendición te haces humilde
En la humildad Dios te hace grande
Te amo de todo corazón
Víctor