Una vez que vemos algo y nos damos cuenta de algo que antes estaba tapado por creencias limitantes… no podemos dejar de verlo.
Cuando ya no nos sentimos cómodas en lo que antes parecía “normal”,
cuando algo dentro nuestro nos susurra: esto ya no va más,
aparece una pregunta inevitable:
“¿Y ahora qué hago con esto?”
La mente quiere respuestas rápidas.
Soluciones inmediatas.
Pero el alma… sabe que el cambio verdadero no se fuerza.
Se permite.
Desde la bioneuroemoción, comprendemos que nada ocurre por azar.
Cada situación que hoy te incomoda, cada persona que te espeja,
cada emoción que te atraviesa, es una oportunidad sagrada para elegir distinto.
La vida no te castiga, te revela.
Y lo que te revela… es justo lo que necesitás para despertar.
Confiá.
Confiá en Dios.
Confiá en la vida.
Confiá en que todo lo que estás viendo hoy, llegó para ayudarte a crecer.
Porque no hay mejor terapeuta que una experiencia que te confronta.
Y no hay mayor sanación que una decisión consciente al momento de responder.
La pregunta no es “¿cómo cambio todo esto ya?”.
La verdadera pregunta es:
¿Quién elijo ser, ahora que lo veo?
Y ahí…ocurre el milagro.
❤️⚡️✨️