1. Aprovecha todas tus deducciones personales
Muchos contribuyentes dejan dinero sobre la mesa por no deducir correctamente. Puedes incluir gastos como:
- Honorarios médicos, dentales y psicológicos
- Gastos hospitalarios
- Intereses reales de tu crédito hipotecario
- Colegiaturas (con límites)
Todo esto está regulado por el Servicio de Administración Tributaria (SAT), y debe estar facturado (CFDI) y pagado con medios electrónicos.
2. Revisa tus CFDI antes de enviar la declaración
Antes de presentar, entra a tu visor de facturas y valida:
- Que todos tus ingresos estén correctos
- Que no haya duplicados
- Que tus deducciones estén bien timbradas
Errores aquí pueden hacer que pagues de más o que el SAT rechace tu devolución.
3. Si tienes saldo a favor, envía bien tu CLABE
Si tu declaración resulta con saldo a favor:
- Asegúrate de capturar correctamente tu cuenta bancaria (CLABE)
- Verifica que esté a tu nombre
- Usa tu e.firma si el monto es alto para evitar retrasos
Esto agiliza la devolución automática por parte del SAT.