Muchas veces pensamos que estamos sufriendo por lo que ocurre.
Pero lo que realmente duele no es lo que pasa, duele cuando la vida no coincide con la forma en la que creemos que debería ser.
Nos apegamos a personas, resultados, ideales, a cómo creemos que deberían tratarnos, a la historia que contamos sobre nosotros.
Y cuando algo amenaza eso aparece el conflicto. A veces lo amenaza una persona, un espacio o incluso la vida misma.
Un Curso de Milagros dice algo muy simple y muy profundo:“Prefieres tener razón que ser feliz.” Si tienes apego (y todos lo tenemos) prefieres tener la razón. Si no fuese así, serías FELIZ en todas y cada una de las áreas que te rodean.
La pregunta no es si tienes apegos.Todos los tenemos.
Las preguntas son:
- ¿Qué estás intentando controlar ahora mismo para sentirte en paz?
2. ¿Dónde estoy intentando que la vida se comporte como yo quiero en lugar de aprender a soltar la idea que yo me he creado?