El inmenso poder de la conversación
Siempre me preguntan qué es lo más importante en comunicación. La gente espera que diga estrategia, o narrativa, o marca personal. Y antes, no les voy a mentir, sí me salía responder algo de eso. Pero ahora, después de la pandemia, la IA, mis crisis personales, el cambio permanente de todo, todo el tiempo en el mundo y los aprendizajes que tuvimos como sociedad en todo este lio, ya no pienso eso. Pienso que la mejor herramienta de poder que podemos adquirir para crecer en nuestras profesiones -y en la vida- es la conversación. Desde la que pasa en el pasillo, a la del café, en los treinta segundos que tenés con alguien antes de que se vaya. La pregunta que hacés (o no) en una reunión. El mensaje que mandás después de conocer a alguien en un evento. El límite que ponés en una llamada. La idea que tirás en una cena y que tres meses después se convierte en un proyecto. Un ascenso no se gana en la evaluación, sino en las diez conversaciones que tuviste antes. Una oportunidad no aparece en LinkedIn, sino cuando alguien dice tu nombre en una sala donde no estás, porque la última vez que hablaron les dejaste algo que no pudieron olvidar. Una negociación no se resuelve con un Excel. Se resuelve en cómo preguntás, cómo escuchás y qué decís cuando hay silencio. Entonces, como siempre, si: por supuesto que nuestro talento importa. Pero el talento sin conversación es invisible. Creé este espacio para entrenar eso. Para leer juntas, escribir juntas y practicar las conversaciones que construyen poder de verdad. No en teoría: en la vida de todos los dias. ¡Bienvenida al CLUB!