Una oferta confusa no siempre nos parece confusa desde dentro.
Para nosotros claro que tiene sentido.
Llevamos tiempo pensándola, explicándola, ajustándola y añadiendo matices.
Pero el cliente no vive dentro de nuestra cabeza.
¿Qué parte de tu oferta necesitas explicar demasiado?
Puede ser el resultado, el precio, lo que incluye, lo que no, para quién es, por qué debería importarle al cliente ahora,...
No respondas con teoría.
Mejor pon una frase real de tu oferta y vemos si se entiende.