La meditación de esta semana fue muy dura para mí, no dejo de llorar y fue muy fuerte darme cuenta que siempre te quedas con el "pude haberlo hecho mejor, pude haber hecho más, entre otras más" ese control de querer ser perfecto, no permitirte caer y poder decir no puedo, estoy cansada, sólo el simple hecho de no permitirte llorar o decir me siento mal, tal vez por no preocupar o solo por hacerte ver fuerte ante los demás cuando estás destrozado por dentro. Uff a Sido muy duro