Stephen Gilligan · El self somático · Cuando el cuerpo dice lo que la mente no puede expresar.
La clave no es olvidarte del síntoma y taparlo con pastillas. La cave reside en escucharlo e ir más hacia las profundidades.
Juana tiene 32 años y una fatiga que ningún médico ha podido explicar del todo.
Ha hecho los análisis, descansado, cambiado la alimentación. Ha consultado tres especialistas. Todos dicen que está bien, en los parámetros normales, tal vez sea estrés.
Lo que nadie le ha preguntado es: ¿qué estarías haciendo si no estuvieras tan cansada?
La respuesta, cuando finalmente emerge, sorprende incluso a ella: “Habría dejado este trabajo hace dos años.” Y, por fin algo se ordena. La fatiga es una clara señal del sistema biológico, pero estaba sorda. El cuerpo posee una inteligencia propia, no es pasivo en absoluto. Está activo 24 horas, pero nosotros, tal vez, dormidos.
El cuerpo no guarda experiencias por capricho. Las guarda cuando el campo no ofreció el espacio para que pudieran vivirse y completarse.
Tú, que llevas tiempo con un síntoma que los especialistas describen pero no explican: ¿qué estarías haciendo si no tuvieras ese síntoma? ¿Qué protesta lleva guardada tu cuerpo que no ha encontrado otro canal?