“La vanidad es un vicio basado en la excesiva presunción, arrogancia o admiración por los propios dones, apariencia física o habilidades.” 📖 “Vanidad de vanidades, todo es vanidad… Todo tiene su tiempo debajo del cielo.” (Eclesiastés 1:2 / 3:1) Todo lo que hacemos aquí en la tierra, esfuerzos, logros, experiencias… pierde valor eterno cuando nace solo del deseo humano y no de la reverencia a Dios. Todo es cíclico. Todo pasa. Nada terrenal llena para siempre. Solo lo eterno permanece. Podemos trabajar duro, alcanzar metas, vivir momentos hermosos… pero si Dios no está en el centro, el alma sigue vacía. El cielo es eterno. La tierra es temporal. Por eso Dios nos llama a algo más alto: a encontrar nuestro propósito en Él, a buscarlo primero, para que lo que hacemos aquí tenga peso eterno y sane cada parte de nosotros. ✨ Entonces… ¿cómo discernimos si nuestra labor glorifica a Dios? 1️⃣ La motivación ¿Lo haces por amor a Dios o por aprobación, reconocimiento o beneficio propio? 📖 Colosenses 3:23–24 2️⃣ La integridad ¿Camina tu trabajo con honestidad, justicia y alineado a Su Palabra? 3️⃣ El fruto ¿Bendice a otros? ¿da vida? ¿produce paz en quienes te rodean? 4️⃣ La oración ¿Le pides dirección y corrección a Dios antes de avanzar? 5️⃣ La humildad ¿Sigues siendo enseñable? Jesús vino a mostrarnos cómo vivir. No vino para ser servido, sino para servir. Hoy pídele a Dios que forme ese mismo espíritu en ti. Que tus días no solo estén llenos de tareas… sino de propósito. Que no solo tengas logros… sino plenitud. ✨ Declaración para hoy: “Señor, que todo lo que haga nazca de Ti, te honre a Ti y deje fruto eterno. No quiero vivir ocupada, quiero vivir alineada.” 🕊️Amén. Las Amo -Dali🦋