¿Y si simplemente se ha acostumbrado a traicionar su propio potencial?
Puede que estas palabras suenen fuertes.
Pero acompáñeme un momento.
Cada vez que nos decimos:
“Comenzaré cuando…”
“Todavía no estoy listo(a)…”
“Quizá el próximo año…”
“Hay alguien que lo hará mejor que yo…”
No nos estamos protegiendo.
Estamos negociando con nuestro propio futuro.
La confianza no se construye pensando diferente.
Se construye tomando decisiones que nuestro “yo” del futuro nos agradecerá.
Hoy me hice una pregunta que me dejó reflexionando.
¿Qué parte de mi vida ha sido construida por mi potencial…
y qué parte ha sido construida por mis excusas?
No es una pregunta fácil.
Pero las preguntas que transforman nuestra vida casi nunca lo son.
Ahora quiero hacerle una pregunta.
No para que la responda aquí.
Sino para usted.
Tome una libreta.
Escriba una respuesta con total honestidad.
¿Qué verdad sobre usted mismo(a) ha estado
evitando porque reconocerla le obligaría a cambiar?
Permanezca con esa pregunta.
No tenga prisa por responder.
Porque su respuesta puede revelar la verdadera
distancia entre la vida que hoy está viviendo…
…y la vida que realmente tiene el potencial de construir.
La confianza no consiste en creer que puede.
La verdadera confianza comienza cuando deja de
engañarse a sí mismo(a) sobre las razones
por las que aún no ha dado el siguiente paso.
¿Qué decisión ha estado posponiendo y sabe que su “yo”
del futuro le agradecerá haber tomado hoy?
Si esta reflexión le hizo pensar, compártala
con alguien que también pueda necesitar leerla.
❤️ Cree. Diseñe. Construya con intención.
Viva con propósito.