🆘Antes de vender, entiende a quién estás ayudando
Emprender no empieza vendiendo. Empieza entendiendo. Elegir un nicho no es buscar “dónde hay dinero”, es decidir a quién estás dispuesto a acompañar durante años. Un buen nicho no se elige por moda, se elige por conexión: por lo que conoces, por lo que has vivido y por los problemas que realmente sabes leer sin que te los expliquen demasiado. Cuando eliges bien tu nicho, el siguiente paso no es vender, es escuchar. Escuchar sus miedos, sus frustraciones, sus intentos fallidos, sus creencias limitantes y también sus deseos no dichos. Ahí es donde empieza el verdadero negocio. Llegar a tu nicho no se trata de gritar más fuerte en redes, sino de hablar más claro. De comunicar con empatía, con ejemplos reales, con contenido que haga pensar: 👉“Esto me pasa a mí”. 👉“Alguien por fin entiende lo que vivo”. 👉"Debes ponerte en el lugar del otro". 📌Aportar valor no es regalarlo todo, es ayudar antes de pedir. Es educar, ordenar ideas, abrir perspectivas y generar pequeñas transformaciones incluso antes de que exista una venta. Y cuando has hecho todo eso bien, vender deja de ser incómodo. Porque no estás “convenciendo”, estás ofreciendo una solución. No estás aprovechándote de un dolor, estás resolviendo un problema real con algo que construiste con intención, experiencia y ética. El emprendimiento sostenible no se basa en trucos, se basa en confianza.Y la confianza se gana cuando tu negocio nace desde el servicio y no desde la urgencia de vender. Si tu producto mejora la vida de alguien, vender no es aprovecharse. Es responsabilidad. Un abrazo! Daniela