Les comparto que he estado reflexionando sobre una de las preguntas más disruptivas por las que he pasado en la segunda parte de UCDM: ¿Qué es el mundo? Y la respuesta del Curso impacta de entrada: “El mundo es una percepción falsa”. Y uyyyy… confieso que esta idea me ha inquietado bastante. Porque entonces empecé a preguntarme: ¿El mundo que vivo yo es el mismo que vive otra persona? ¿Todos vivimos realmente en el mismo mundo? ¿O cada uno vive dentro de sus percepciones, interpretaciones, miedos y creencias? A veces pareciera que sí. Uno ve un mundo lleno de oportunidades.Otro ve un mundo peligroso. Uno vive desde el amor.Otro desde el miedo. Uno siente abundancia.Otro siente escasez. Hay canciones que dicen, por ejemplo:“ el mundo fue y será una porquería, ya lo sé…”,como en el famoso tango Cambalache de 1934. Y décadas después, en 1967, Louis Armstrong cantaba What a Wonderful World, mirando el mundo desde la gratitud, la belleza y el asombro. Dos épocas distintas. Dos miradas distintas. Tal vez el mundo también depende mucho desde dónde lo estamos viendo. Y quizás ahí entendí algo importante: Tal vez el mundo no es solamente el lugar donde vivimos, sino la manera en que lo interpretamos, desde donde lo estamos viendo y sintiendo. En lo práctico, hoy siento que ciertamente vinimos a este mundo a entrenarnos y aprender en muchas áreas de la vida: la salud, las relaciones, la adaptación, los recursos y la paz interior. Pero desde que nacemos también empezamos a recibir creencias, miedos y percepciones que muchas veces nos desconectan de nuestra esencia. Por eso siento que esta pregunta se relaciona profundamente con el perdón y la salvación. Porque cuando empiezo a perdonarme, a observarme y a salvarme de mis propias ilusiones, también cambia el mundo que veo. Y quizás ahí empieza realmente “salvar el mundo”. No cambiando primero lo de afuera, sino aprendiendo a mirar diferente lo de adentro. Hoy sigo haciéndome preguntas que todavía no termino de resolver: ¿Qué es realmente el mundo?