Comunicar cuando no hay épica.
La gestión, narración y contextualización de una situación de crisis en el deporte visto desde sus distintos ámbitos (afición, dirección deportiva, jugadores, resultados …) así como la diferencia entre tener una recuperación rápida o mantener impacto duradero, creo que radica en la mentalidad de la entidad y en su habilidad para inspirar confianza, claridad y resiliencia. En primer lugar,, hay que escuchar y empatizar con los diferentes estamentos del club antes de transmitir, aceptando su preocupación para diseñar argumentos sólidos y convincentes. Asimismo, es vital llevar a cabo reflexión e introspección previa a la elaboración del mensaje, llegando a bucear en los valores e identidad del club para sostener la situación, haciendo entender que son momentos coyunturales y que debemos tener miras de futuro común, revirtiendo la situación y convirtiendo dicha crisis en oportunidad Y por supuesto es de vital importancia saber manejar y utilizar mensajes impactantes en el receptor que le hagan entender que toda situación de crisis es pasajera “lo que no me mata, me hace más fuerte”.. en una línea proactiva hacia la transformación de la adversidad en crecimiento.