"No se preocupen por nada; más bien, en toda ocasión, con oración y ruego, presenten sus peticiones a Dios y denle gracias. 7 Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, cuidará sus corazones y sus pensamientos en Cristo Jesús." Nos manda a no afanarnos por nada, sino a orar con gratitud para recibir Su paz. Si la preocupación es una reacción humana natural ante los problemas, ¿creen que la ansiedad es siempre un pecado o solo una debilidad temporal de nuestra fe? Los leo 👀