Un poquito de mi café reflexivo de hoy 💫
Escribir me ayuda a aclararme y a tomar conciencia, y como hay muchas artistas en el grupo, quizás os resuene o ayude. Y sin duda, igual al terminar me da hasta ideas para nuevos post 😂 Desde que saqué el disco, (meta por la que venía trabajando desde hace muchísimos años) he estado en un período de crisis-transición necesaria. El tema es que lo de ser artista "exitosa" y triunfar a lo mainstream sacando mi propia música es un sueño que la mini-marián se marcó básicamente desde que tengo uso de razón. Y en un punto, me doy de cuenta de que era un sueño infantilizado. No porque no sea posible, sino porque no es coherente a día de hoy con lo que sé, con como veo la vida, lo que puedo aportar y con incluso mi estilo de música. (sin contar que lo que entiendo por éxito hoy en día no es para nada la visión que nos venden sino un estado del ser desde el que vivir plenamente el presente). He estado haciendo los ejercicios del storytelling, que si bien son cosas que ya había hecho, me vino en un momento genial repasarlo, y con la claridad y experiencia que tengo ahora, volver a elegir quien soy, que hago y a quien me dirijo. (gracias @Irene Santos Cabrera por la facilidad con la que lo explicas! la verdad es que me está encantando la sencillez y practicidad con la que lo resumes todo). Me está ayudando mucho a la hora de volver a escoger como me comunico en redes y a ser más yo. Estos días he tomado conciencia que durante estos últimos años he intentado jugar al juego de la "industria musical mainstream". Lo que se supone que debes hacer e incluso ser. Y un poco, cometiendo el error inocente de dirigirme a un público general, dejando de lado mostrar partes de mi que conforman mi cosmovisión desde hace muchísimos años. Me doy de cuenta que la industria musical como tal, si bien es generalizar, no me gusta. No me gusta la superficialidad, no me gusta lo proyectados que estamos, no me gusta la idolatría, no me gusta la presión por la productividad a cualquier precio, la prisa, la competitividad, las modas, los singles, los números. Me gusta la pausa, la verdad, la escucha interior, lo terapeutico y mágico del arte, la impersonalidad de la música, y lo mucho que nos conecta a ese fondo común del que todos formamos parte.