Para evitar esta penalización y construir un activo digital válido, debes estructurar la producción asumiendo el rol de director editorial: - Curaduría del guion y contexto: Nunca publiques el primer borrador generado automáticamente. Debes intervenir el texto para diseñar ganchos agresivos en los primeros 3 segundos, inyectar datos contrastados, aportar una perspectiva única o estructurar una narrativa que mantenga la tensión psicológica. - Edición dinámica y estímulos visuales: En lugar de dejar rodar un clip de archivo estático durante 10 segundos, exige un montaje ágil. Utilizar editores como CapCut o Canva permite aplicar transiciones rápidas, efectos de sonido precisos, corrección de color y subtítulos animados. La retención de la audiencia, impulsada por estos estímulos, es la métrica que valida el video ante el algoritmo. - Identidad gráfica cohesiva: Diseña miniaturas, tipografías y una paleta de colores propia. Mantener una línea estética coherente demuestra a las plataformas y a la audiencia que hay una marca en construcción, no un proceso automatizado disparando videos al azar. Estimado, eso fue una respuesta que obtuve de Gemini, ya que estoy en las mismas aprendiendo de todo esto.