Assalamu alaykum wa rahmatullahi wa barakatuh a tod@s, InshaAllah os encontréis en el mejor de los estados. La verdad es que soy una persona más bien de bajo perfil pero esta pregunta ha tocado una fibra sensible en mí y me gustaría compartir mi opinión, o mejor dicho, mi punto de vista desde una reflexión personal. SubhanAllah, es curioso e incluso irónico cómo esta generación siente cada vez más la necesidad de volver a sus orígenes. De cierta manera es comprensible, ya que much@s no terminan de sentirse aceptad@s en los países donde nacieron o crecieron. Además, considero importante que las futuras generaciones reconecten esa búsqueda de pertenencia con sus raíces y su cultura, especialmente el idioma, que se está perdiendo paulatinamente. Nuestras generaciones pasadas levantaron economías ajenas y hoy, con más herramientas, facilidades y acceso- incluso desde casa- tenemos la oportunidad de invertir ese capital y conocimiento en nuestras propias comunidades. No se trata de países pobres por incapacidad, sino de países con una potencia bloqueada: falta estructura, visión y confianza. En el fondo, no se busca únicamente volver a las raíces, sino asumir el rol que generaciones anteriores no pudieron desempeñar. En mi caso personal, evidentemente estoy agradecida por las oportunidades que he tenido en el lugar donde nací y crecí. Una cosa no quita la otra. Sin embargo, con el paso del tiempo, también percibo que muchas veces se nos tolera, o más bien como dice el dicho “te mastico pero no te trago”. Es cierto que much@s, nos formamos y crecimos gracias a esas oportunidades, y eso es algo que reconozco. Pero conforme pasan los años, empiezo a comprender mejor lo que Allah Subhanahu wa taala nos explica en el Quran: “Y no estarán complacidos contigo ni los judíos ni los cristianos hasta que sigas su religión.” Al-Baqarah (2:120) “Y la tierra, Él la ha extendido para las criaturas.” Ar-Rahman (55:10) “Allah concede el sustento a quien Él quiere, sin medida.” Al-Baqarah (2:212)