Día 3/5: Dirección: Solicitar camino derecho
“...para solicitar de él camino derecho para nosotros, y para nuestros niños, y para todos nuestros bienes." — Esdras 8:21b Ayer pusimos la base de todo: la humillación, que es reconocer con honestidad que solas no podemos. Hoy damos el siguiente paso. Cuando vaciamos el corazón de nuestro propio orgullo, quedamos listas para ser guiadas. En Esdras 8:21, la palabra nos muestra el motivo central por el cual el pueblo se detuvo en el río Ahava: "...para solicitar de Él camino derecho para nosotros, para nuestros niños y para todos nuestros bienes". Tenían por delante un viaje larguísimo, a pie, cruzando desiertos llenos de peligros, bandas de ladrones y enemigos acechando. Esdras sabía que un paso en falso significaría perderlo todo. Por eso, antes de mover un solo pie, buscaron dirección de Dios. 💭 Reflexión del día: A veces pasamos meses —o incluso años— intentando descifrar el rumbo por nuestra cuenta. Tomamos decisiones basadas en la lógica, en lo que "parece bueno" o en lo que la sociedad dice que es el siguiente paso. Pero el ayuno nos enseña a detenernos. Es decirle al Señor: "Prefiero quedarme quieta en el río Ahava antes que avanzar un solo metro sin Tu dirección". Pedir "camino derecho" significa pedir una ruta alineada a Su voluntad, donde lo que esté en riesgo (nuestra paz, nuestros hijos, nuestros proyectos, nuestras finanzas, nuestro futuro, nuestra salud, etc) quede bajo Su resguardo. Acción: Para activar nuestra fe y puedes tomar lápiz y papel y escribir: 1. ¿En qué área, decisión o proyecto específico de tu vida necesitas HOY que Dios te muestre un "camino derecho"? (Puede ser una decisión familiar, un rumbo en tu negocio, claridad con tus hijos o dirección en tu vida espiritual, etc). 2. Escribe la frase: "Señor, no doy el paso hasta que Tú me muestres la ruta". Si te animas, escribe en la sección de comentarios cuáles son estas cosas en la que necesitas dirección de Dios.