Una reflexión incómoda (pero necesaria)
Hay personas que no son capaces ni de presentarse, ni de dar un like, ni de ver un solo vídeo del programa. Viven esclavas de un trabajo que no les deja ir al yumu‘ah, que les obliga a juntar rezos, y aun así no ponen ni la intención ni los asbāb para cambiar. Y entonces me pregunto…¿qué esperas? ¿De qué tienes miedo?¿A perder tiempo?¿A perder lo material? Ibn ‘Ata Allah al-Iskandari nos recuerda que cuando el siervo se preocupa en exceso por el sustento, es señal de una confianza débil. El sustento no depende de ti. Ni de tu jefe. Ni de tu contrato. Depende de Allah ﷻ. Tú solo eres responsable de dos cosas:la intención y el esfuerzo. Si no pones la intención, si no tomas acción, si no ves el contenido, si no aplicas… ¿qué cambio esperas que llegue? El miedo a perder lo material nos paraliza, pero no nos damos cuenta de que estamos perdiendo algo mucho más valioso:el tiempo, la serenidad y la conexión con Allah. Reflexiona con sinceridad: ¿Estás actuando como alguien que confía en Allah…o como alguien que solo confía en su trabajo? La puerta está abierta.El contenido está ahí.Los medios existen. La pregunta es: ¿vas a dar el paso o vas a seguir esperando?