Hola de nuevo. Les cuento que me ha costado muchísimo retomar. Hoy procrastiné más que NUNCAAAAAAAA. 😩 Lo curioso es que sabía perfectamente que tenía cosas por hacer. Era consciente de mis pendientes, de los correos, de las tareas, de todo... y aun así el día se me fue entre los dedos, mi tiempo en pantalla fue de 7 horas 😵😵. Son las 10:30 p. m. y aquí estoy, corriendo para terminar lo que pude hacer durante el día. A veces me pierdo en mi propia cabeza. Me gusta imaginar mi cerebro como un árbol enorme, uno de esos árboles de caucho gigantes que tienen más de 200 años, llenos de musgo, raíces expuestas y lianas interminables. Intento enfocarme en una rama, pero termino recorriendo diez más. Voy saltando de pensamiento en pensamiento, de idea en idea, y cuando vuelvo a mirar el reloj han pasado horas. Hoy fue uno de esos días en los que hasta aplicarme bloqueador me costó. Me sentí poco cómoda conmigo misma. Todo me costó. Llevo dos días con esa sensación extraña de no saber exactamente qué hacer, aunque sí tenga cosas por hacer. Como si todo se sintiera más pesado de lo normal. Y justo hoy leí el capítulo “Cómo y qué soltar para atraer el dinero y los recursos” del libro Mujer, tu destino es la riqueza. Curiosamente, no lo relacioné solo con el dinero. También pensé en todas esas cargas mentales que llevamos encima: la culpa, la autoexigencia, el ruido, los pensamientos que no nos dejan avanzar y la necesidad de hacerlo todo perfecto. Tal vez atraer cosas buenas no siempre se trata de hacer más. Tal vez, algunas veces, se trata de soltar un poco. Soltar la culpa por no haber tenido un día productivo. Soltar la presión de tener todas las respuestas. Soltar la idea de que siempre debemos estar al 100%. Mañana será otro día. 🌿