El primer error que comete casi todo el que quiere monetizar YouTube
El error más común que veo en gente que empieza a pensar en monetizar YouTube es obsesionarse con las vistas. Más vistas, más videos, más alcance… como si eso, por sí solo, fuera a traducirse en dinero. El problema es que las vistas no explican cuánto vale un canal. Explican cuánto se mueve, pero no cuánto paga. YouTube no paga por volumen, paga por el valor de la audiencia que estás atrayendo. Dos canales pueden tener el mismo número de vistas y generar ingresos completamente distintos, simplemente porque el público que los mira no vale lo mismo para los anunciantes . Cuando todo el foco está puesto en “crecer”, se suelen tomar malas decisiones: copiar formatos virales, apuntar a todo el mundo, cambiar de tema constantemente. Eso puede dar movimiento, pero rara vez construye un canal que monetice bien. Monetizar empieza mucho antes de activar anuncios. Empieza en el tipo de contenido que elegís, en a quién le hablás y en qué intención tiene esa persona cuando te mira. Este error no se nota al principio, pero explica por qué tantos canales crecen… y aun así nunca terminan ganando dinero de verdad.