¿Te pasa eso? Muchas veces vivimos con la sensación de que la vida está en otra parte: en lo que viene después, en lo que falta por resolver o en la versión de nosotras que algún día estará más tranquila y preparada. Sin darnos cuenta, la mente se adelanta constantemente al futuro y el sistema nervioso permanece en alerta, intentando controlar situaciones que aún no han ocurrido. El cuerpo no solo responde a lo que vivimos, sino también a lo que imaginamos. Por eso la presencia es una forma de darle seguridad al cuerpo. Cada vez que volvemos a la respiración, sentimos los pies en el suelo o prestamos atención a lo que está ocurriendo aquí y ahora, algo dentro se relaja. El presente no siempre es perfecto, o, mejor dicho, no siempre está a nuestro gusto, pero cuando conseguimos habitarlo aunque sea durante unas respiraciones, recordamos que la vida no sucede en las proyecciones, sino aquí, ahora. ¿Qué pequeño gesto podría ayudarte hoy a volver al presente? Te leemos 🤍🧬