@Kate Castrillon La herida del rechazo, cuando era niño era gordito, en toda mi primaria desde transición hasta quinto de manera muy constante fui rechazado por mis compañeros y personas alrededor, siempre me dejaban de último, no contaban mi opinión como algo importante, me excluían de participar en equipos y juegos, me ignoraban, me pegaban mis compañeros, incluso no me compartían nada, aunque mamá y papa sí cumplió una buena función en que no influye en esta herida, el entorno social sí se encargó de afectarlo bastante, ahora me pongo a pensar en el perjuicio que genero sin haber recordado lo que había pasado. Merezco ser visto y recompensado por mi valor.