Exposición al Sol - Cuándo y Cómo Exponerse al Sol
Hemos oído muchas afirmaciones y sugerencias sobre la exposición al sol. Algunos recomiendan que 10 minutos es suficiente, otros dicen que nos expongamos todo el día y algunos que literalmente que no nos expongamos diciendo que el sol es perjudicial. A estos últimos les preguntaría como la Naturaleza podría diseñar algo que es vital para la vida y a la vez es perjudicial porque recordemos que si no hay Sol nos morimos en 8 minutos, por eso el sol es más importante que la comida o el ejercicio, ya profundizaremos sobre esto en próximos posts. El caso, en esta publicación te quiero dar herramientas prácticas de cómo y cuándo exponerte al sol, explicándote de forma lógica cada acción que debes tomar para que de verdad le saques provecho al nuestra estrella que nos proporciona vida, literalmente. Lo primero, quiero que entiendas dos cosas: 1. Las células de nuestro organismo funcionan en base a la luz del sol. 2. Las células al ver el sol, se sincronizan con la naturaleza y funcionan debidamente, sin embargo en ausencia del sol, no saben lo que tienen que hacer. Esto es vital que lo entiendas para entender el resto. Hay 3 Momentos del día que SÍ o SÍ debes exponerte al sol: 1. Amanecer 2. Mediodía 3. Atardecer Analicemos cada momento del día. 1. El Amanecer El sol sale de su cueva, un nuevo día empieza, dando lugar a colores rojizos y anaranjados en el cielo. Ese color rojizo se da porque predomina la Luz Roja e Infrarroja en el cielo, este tipo de luz es muy beneficiosa para nuestras células y es la más predominante en el Sol por lo que es crucial exponerse a él para que las células funcionen. Momento clave para exponerse al sol, ya que preparamos a nuestras células y les avisamos de que "El Día Empieza". Como dijimos antes, las células tienen que sincronizarse para que funcionen de forma adecuada, por eso cuando reciben los primeros rayos de luz, empiezan los mecanismos relacionados con la actividad física, preparación para recibir comida, todo lo que tiene que ver con el metabolismo y prepara a la piel para recibir los rayos Ultra Violeta del mediodía. Esto último es muy importante, ya que muchas veces asociamos los rayos UVA con perjudiciales pero la mayoría de veces es porque no hemos preparado previamente a nuestro cuerpo para poder absorberlos de forma adecuada. Y por otra parte empieza a crearse la melatonina que nuestras células lo utilizarán como antioxidante.