Cuando tu cliente ya tiene su crédito personal encaminado, ahí empieza el verdadero trabajo si quieres retenerlo y cobrar más: llevarlo a crédito comercial. El proceso no es complicado, pero sí tiene un orden: primero confirmas que su EIN esté completamente separado de su SSN en toda solicitud. Después lo ayudas a construir presencia comercial verificable (dirección, teléfono, sitio web). Luego activas perfil en D&B, Experian Business y Equifax Business. Y solo entonces lo guias a aplicar a las primeras líneas de crédito comercial, empezando por las que aprueban con historial corto. Si saltas este orden —por ejemplo, mandas al cliente a aplicar antes de tener presencia comercial— el rechazo no es culpa del cliente, es culpa del proceso. La parte de crédito personal de este proceso es la que puedes dejar corriendo casi sola: con Financore Platform automatizas las disputas y el seguimiento del lado personal, y te queda tiempo real para enfocarte en estructurar el lado comercial del cliente. https://www.financoreplatform.com/ ¿En qué paso de esta secuencia sueles apurarte con tus clientes?