Poseído por el ritmo racatanga
No se muy bien cómo debo empezar, ni decir quien soy en verdad. Presentarse bien es un arte, y yo no tengo habilidad. Entonces me dije para que pensar, Mejor ponte delante del teléfono y a teclear. Porque lo mejor para una buena presentación, es improvisar. Érase un tipo a un teclado pegado. Érase un verso tratando de buscar la salida. Érase una idea encendida. Érase un loco de verbo poco afilado. Érase un sujeto de ingenio dudoso, con una pluma y ganas de guerra. Érase una mente que a veces se cierra, y otras dispara un texto rabioso. Si preguntas quién soy en verdad, ni yo mismo lo tengo muy claro. Uno que escribe por pura ansiedad y si rima mal… pues rima raro.