Ana Pau tiene siete años y un amor enorme por los flamingos de Celestún, esa ría rosa escondida cerca de Mérida donde el cielo y el agua parecen pintados del mismo color. Todos en el pueblo la conocen como «la niña de los flamingos», la que se queda quieta, quietecita, para escucharlos de verdad. Pero un día, Ana Pau nota algo que le rompe el corazón: cada vez hay menos flamingos, y la ría que tanto ama empieza a llenarse de basura. Entonces decide que amar no basta —hay que hacer algo—, y con una cartulina, mucho miedo y más valentía de la que ella misma sabía que tenía, empieza a cambiar las cosas. Una historia sobre el amor que se convierte en acción, ideal para leer en voz alta y platicar después sobre lo que cada quien puede cuidar en su propio «Celestún».