Editar mi novela y no morir en el intento. Francamente, estoy comenzando a arrepentirme un poco de esto. Cuando hice mi segunda novela, por allá por 2019 creo. Pensé en darle un tono diferente. Más crudo, visceral y directo. Fue así como terminé escribiendo lo que llamaba una novela erótica. Sin embargo, aquí tras varios años de lectura e investigación, me di cuenta de tantos errores. No escribí una novela erótica, escribí porno jajaja. Aún con ello, comencé a editarla buscando bajar su contenido explicito, hacer que el texto sea más sutil. Equilibrar su contenido entre la carga emocional del cada momento picante, para que no suene como los cien mil y un millones de obras creadas hasta la fecha que suenan francamente igual, sin medir el descaro ni la depravación en sus líneas. Debo agregar que está representando un reto bastante complicado, teniendo en cuenta que mi argumento gira en torno a una chica que se hace prostituta por necesidad a una edad bastante inquietante, derivando de ella casi que una doble personalidad, entre el deseo que desarrolla al descubrir los placeres del cuerpo, y las emociones que niega entre el ruido de este mundo oscuro, donde la naturaleza humana del hombre cosifica su existencia y la moldea para suplir los deseos de quien tiene la billetera lo suficientemente gorda como para pagar por sus atenciones. PD: Es refrescante poder hablar de esto :)