No se que os parece esta propuesta: Creo que lo más coherente con lo ya hecho sería seguir con el tema de la escritura, pero fuera del ámbito estrictamente textual —incluso fuera del sujeto que escribe—, de modo que el lenguaje dialogue con otras formas de presencia: lo visual, lo sensorial, lo histórico. Se trataría de hablar de la escritura sin nombrarla, explorando su sombra, su eco, su forma en otros medios. Por ejemplo: cómo escribiría un cuadro, un color, una casa vacía, una costura, el ruido de una ciudad, una cicatriz, un perfume, una frontera. ☺️