🎄 1 de febrero: Operación "Desmontar el árbol" (y por qué casi muero en el intento)
Sí, lo sé. Estamos a 1 de febrero y el árbol seguía puesto. Después de semanas de "negociaciones" (y de que mi mujer me lo recordara cada mañana con más intensidad), hoy por fin me ha tocado claudicar. Pero os digo una cosa: me ha costado la misma vida. Sigo KO. Entre la cena de ayer, la falta de luz de esta semana y el pedazo de bocata de esta mañana, desmontar el arbolito ha sido como subir el Everest. He quitado cada bola de Navidad como si pesara 20 kilos. Ha sido un esfuerzo titánico para el estado en el que estoy. AL pelear con los cables, me he dado cuenta que: 1. Lo que antes brillaba, hoy estorba. En diciembre el árbol era el "hype". Hoy es un trasto que solo acumula polvo. En el negocio nos pasa igual: nos aferramos a estrategias que fueron brillantes hace meses pero que hoy solo nos frenan. Si ya no aporta luz, fuera. 2. La resistencia al "desmontaje". He tardado un mes más de la cuenta por pura pereza. A veces no avanzamos no porque sea difícil, sino por la fricción de limpiar lo viejo para dejar sitio a lo nuevo. Nos da pereza el proceso, aunque sepamos que el salón queda mejor vacío. 3. El empujón externo. Si no es por mi mujer, el árbol llega a Semana Santa. En el emprendimiento ese papel lo hace un mentor o esta comunidad. Necesitas a alguien que te diga: "Tío, quita ya eso de ahí y céntrate en lo que toca". ¿Mi plan ahora? Me voy a meter una siesta épica de esas de pijama y persiana bajada. Necesito resetear el sistema y terminar de procesar el bocata para estar al 100% en la clase con @Rafel Mayol a las 18:00. Ahí no quiero excusas, quiero estar a tope. Y tú... ¿Qué "árbol de Navidad" tienes todavía puesto en tu negocio? Esa tarea que postergas o esa idea vieja que ya no brilla... Cuéntame abajo qué vas a "desmontar" tú esta semana para dejar sitio a lo nuevo. Os leo en cuanto me despierte. 👇