No es motivación, no es disciplina, es Hambre. Hambre de no volver atrás, Hambre de no regresar a la versión que se rendía cuando la vida pesaba. En el Culto entendemos algo irreversible, quien ya conoció la debilidad y sobrevivio, desarrolla una necesidad brutal de fortalecerse para no volver a caer ahí jamás. La Neurociencia lo llama memoria emocional del dolor. El cansancio quiere apagarme pero el hambre no se puede cansar. No entreno por estética, entreno para blindar mi mente.