Todo aquello que nace, crece, y todo aquello que crece, tarde o temprano, llega a un punto de transformación. A veces lo llamamos cambio, a veces evolución y otras veces simplemente cierre. Nos cuesta aceptar los finales porque solemos asociarlos a una pérdida. Pero muchas veces un final no significa que algo desaparezca, significa que ha cumplido su propósito. Que lo que tenía que ser compartido ya fue compartido, que lo que tenía que ser vivido ya fue vivido. Durante los últimos cuatro años se ha construido algo muy especial, semana tras semana, directo tras directo... ... Conversación tras conversación. Miles de horas explorando la mente, la conciencia, la energía, el propósito, el cuerpo y la vida misma... Y en las últimas semanas he estado reflexionando mucho sobre todo ese recorrido. Sobre lo que comenzó hace años, sobre en lo que se ha convertido y sobre lo que necesita ocurrir ahora. Por eso quiero pedirte algo muy sencillo, estate atento durante los próximos días. Porque antes de terminar junio voy a compartir una decisión importante. Una decisión que marcará el cierre de una etapa que ha definido gran parte de estos últimos años... y también el comienzo de algo nuevo. Todavía no es momento de contarlo todo, pero sí de prepararnos para cerrar un ciclo de la forma que merece. Nos vemos muy pronto. Un abrazo, Juanlu.