Antes de cerrarla, haz la matemática. Cerrar una tarjeta no borra tu historial de un día para otro, pero sí puede cambiar algo que los modelos de score miran todos los meses: tu UTILIZACIÓN. 🔹 Ejemplo: ✅ Tarjeta A: límite $3,000 ✅ Tarjeta B (la vieja, en $0): límite $5,000 ✅ Tarjeta C: límite $2,000 Límite total: $10,000 · Balance total: $1,500 → utilización 15% Ahora cierras la B: ➡️ Límite total: $5,000 · mismo balance $1,500 → utilización 30% No gastaste un dólar más… y tu utilización se DUPLICÓ. 🔹 Cuándo SÍ puede tener sentido cerrarla: ✅ Tiene cuota anual alta que no se justifica. ✅ Te cuesta controlarte y te genera deuda. ✅ Ya bajaste tus balances y la utilización sin ella sigue cómoda. 🔹 Antes de decidir: 1️⃣ Calcula tu utilización CON y SIN esa tarjeta. 2️⃣ Si tiene cuota anual, pregunta al emisor si te la cambia a una versión sin cuota. 3️⃣ Si la mantienes, ponle un cargo pequeño cada cierto tiempo y págalo completo, para que el emisor no la cierre por inactividad. 4️⃣ Si vas a aplicar a funding o hipoteca pronto, mejor no hagas cambios grandes justo antes. ¿Cuál es tu utilización total hoy, con todas tus tarjetas? Haz la cuenta y compártela 👇 Recuerda: El impacto en el score varía según el modelo y el perfil de cada persona; no hay resultados garantizados.*