En septiembre, 21 bancos centrales recortaron sus tasas de interés. Es el mayor ajuste desde la pandemia del COVID-19, lo que refleja crecientes preocupaciones sobre la estabilidad económica mundial. Varios analistas se muestran escépticos sobre la posibilidad de un "aterrizaje suave", es decir, una desaceleración económica sin graves consecuencias. En medio de esta incertidumbre, bitcoin se perfila como un refugio ante la inyección de liquidez y la posible devaluación del dinero fíat.