Vengo a deciros que en breve empezaré un curso completamente GRATUITO, de todo aquello que me hubiera gustado saber a mí cuando comencé a bordar (apenas algo más de un año). Ya sabéis que siempre digo que soy novata, pero eso no me detiene. Bordando he aprendido a reírme cuando las cosas no salen bien, a relajarme en silencio cuando la vida te agobia una pizquina y, además, a sorprenderme a mí misma de lo que soy capaz de crear con aguja e hilo y todo lo que pillo. Al principio, me comparaba con gente que lleva años bordando y me decía que dónde iba yo, a mi edad, ¡paparruchas! Te lo digo de verdad, si te gusta bordar sigue el curso... cuando lo acabes podrás incluso ir a tu mercería favorita y pedirle unas agujas de chenille del número 20 sin sonrojarte. Sólo por verle la cara va a merecer la pena 😝