Que tal chavales. Ayer de camino a casa y tras salir del trabajo, vi a una chica preciosa y muy femenina que se subió un par de paradas después que yo y honestamente podría haberle hablado perfectamente. La verdad, tengo que reconocer que cuando voy o vengo del trabajo siempre veo potenciales interacciones, sobre todo en el metro (ya sea en el andén o dentro del tren). Lo que ocurre es que voy en un modo ultra lógico, pienso demasiado y me pongo miles de barreras mentales para al final no atreverme. Considero que es el paso que me falta por dar para adaptar el cold approach a mi vida diaria. Además, es la única situación en la que no me llego a atrever, porque cuando tengo que salir a la calle a hacer algo (quedar con algún amigo, comprar, mirar algo, etc) si que me atrevo y aprovecho para hacer alguna que otra interacción incluso en el propio metro... Por tanto, ahora mismo mi objetivo primordial es perder el miedo a atreverme a hablar con alguna chica cuando vaya o vuelva del trabajo y sobre todo no estar en ese estado mental lógico, porque al final de por sí es un escenario muy jodido (mucha gente en el metro, menos tiempo para pensar y ser menos directo de primeras), pero es una barrera que tengo que superar, además las oportunidades que hay son infinitas y creo que es uno de los mejores contextos, al final ninguna chica se espera que un tío les hable en el metro al volver de trabajar, por lo que hay que aprovecharlo... Estoy atento a vuestros comentarios y espero contaros pronto alguna historia épica que haya surgido a partir de una interacción en el metro tras un día de trabajo.... Un saludo!