@Viviane Gamerro gracias! No me resulta fácil, me aparecen pensamientos negativos y preocupaciones innecesarias o exageradas, también fruto del contexto, a veces es que acudes al médico y prácticamente ni te miran a la cara. En mi caso, acudo con dolor en un oído y molestia en el otro, el médico me dice “tienes el izquierdo inflamado y rojo (otitis externa), el derecho te lo veo bien”, le digo “pues el derecho también me molesta”, y te dice “échate estas gotas en el izquierdo que lleva antibióticos y corticoides” y le digo “¿y en el derecho?”, “prueba a ver” me dice. Te vas a casa y ya al rato ya no tienes claro si te tienes que echar las gotas en uno o en los dos, porque es que en el informe ni siquiera te lo especifica. Me lo echo en los dos, el izquierdo mejora y el derecho (que estaba más o menos bien) me empieza a molestar, no mucho, pero antes de las gotas no me molestaba así. Y sinceramente se siente uno un poco abandonado. Esta mañana me he levantado y me he acercado otra vez al médico (me atiende otro distinto), y le cuento lo que me pasa. Me dice el oído izquierdo está un poco inflamado, el derecho lo veo bien. Y le digo “pues es que ahora me molesta el derecho después de ponerme las gotas”, y me dice “pues yo lo veo bien”. Le digo “entonces me echo las gotas en el izquierdo”, dice “sí”, y le digo “¿y en el derecho?, y dice “si te duele sí”. Le digo “pero usted lo ve bien, mejor solo en el izquierdo” y concluye “pues solo en el izquierdo”. Todo esto sin mirarme a la cara. Debuté en acúfenos tras una otitis media y así se lo hice saber a los médicos, al de ayer y al de hoy. Sé perfectamente que toda mi reacción nace de eso. Me armo de autocompasión por mí (especialmente por mi derecho a preocuparme, incluso a obsesionarme) y por el sistema que no ayuda nada, con lo fácil que es usar buenas palabras que a veces sanan más que una medicación . El COVID pasará, los oídos sanarán, pero vaya tela.